Como odio que te quiero y que te he entregado mi calma.
Odio que te espero en mi cama cada mañana.
Como odio tu recuerdo porque se ha llevado mi calma.
Odio que el deseo de sentir tu piel en mi, no se marcha.
Como odio que te fuiste cuando ya empezaba a quererte.
Odio que yo he sido la que no ha aprendido nunca a ser fuerte.
Y odio el rumor que hoy de nuevo encontraste y de pronto me olvidaste.
Y que jamás volveré a hablarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario